Alrededor del mundo podemos disfrutar de lugares muy interesantes con atractivas peculiaridades.
Compartimos con vosotros, un fenómeno relacionado con la acústica que se produce en ciertos recintos abovedados o de paredes con forma cóncava, conocidos como las galerías de los susurros.
Gracias a las características morfológicas del recinto, un susurro es apenas audible en puntos cercanos al hablante y sin embargo, el oyente situado en ciertos puntos de la sala será capaz de escuchar perfectamente el sonido emitido.
¿Por qué ocurre este fenómeno?
De forma intuitiva, en una sala con forma circular, si emitimos un sonido cerca de la pared, dicho sonido se propagará por el perímetro de la misma, y será perfectamente audible en el extremo diametralmente opuesto de la sala pero no en el centro de la misma.
En la figura 1, se muestra cómo se propaga el sonido desde la fuente sonora A hasta el receptor B. La línea de puntos indica la zona en la que el nivel del sonido es superior a lo normal. Cuanto más susurremos hacía la pared, más notable será el efecto. Esto se debe a que cuando susurramos, nuestra voz es más directiva (se dispersa menos hacia los lados), y al hablar hacía la pared, dirigimos la voz precisamente en la dirección que más nos interesa para que recorra el perímetro de la sala.

Figura 1: Propagación del sonido en salas circulares
El típico ejemplo de este tipo de salas, es la catedral de San Pablo de Londres. En la parte alta de la cúpula principal, hay un corredor circular en el que se puede apreciar perfectamente este fenómeno. Esta sala es la que da nombre al fenómeno, y fue estudiada por Lord Rayleigh, quien entre 1910 y 1915 publicó una serie de artículos en los que intentaba explicar de forma cuantitativa este fenómeno.
Por supuesto, este efecto también ocurre en el caso de techos cóncavos.
Uno de los más ejemplos más conocidos está en la Grand http://espfarmacia.com/viagra/ Central Terminal de Nueva York.

Foto 1: Detalle techo de la Grand Central Terminal
En este video se puede ver el efecto:
En España quizás los más conocidos son la galería de los secretos del Monasterio del Escorial, la sala de los secretos de la Alhambra de Granada, situada en los sótanos de la Sala de Dos Hermanas, o la kripta de la Catedral de Cádiz.

Foto 2: Detalle kripta de la Catedral de Cádiz. (Fuente José Guerrero, https://elyuyu.wordpress.com/)
Otro efecto muy parecido al anterior es el de las focalizaciones. En el caso de que tengamos una sala con superficies cóncavas como se muestra en la figura 2, lo que ocurrirá es que el sonido emitido en uno de los focos de la curva, se propaga al otro foco. Por tanto, dos personas situadas cada una en uno de los focos de la elipse pueden mantener una conversación sin que en el resto de la sala se oiga prácticamente nada.

Figura 2: Propagación del sonido en recintos ovalados
Un ejemplo de este tipo de estructuras, puede ser un andén de metro en el que la bóveda del techo tenga esta forma. En este caso, es posible oír el sonido que emite una persona en un andén desde el andén contrario gracias a la que el sonido reflejado desde el techo se dirigirá al foco de la curva.

Figura 3: Propagación del sonido en andenes
En muchos casos, esto deja de ser una curiosidad para convertiste en un gran problema. Un ejemplo tristemente famoso es el Royal Albert Hall de Londres, que en el momento de su inauguración en 1871 presentaba muchos problemas de sonido debido a su enorme cúpula. Fue necesaria una gran remodelación de la sala durante los años 60 para solucionar definitivamente el problema. La solución no fue sencilla, e implicó, entre otras cosas, la colocación de 134 difusores convexos (comúnmente conocidos como los platillos volantes) que cuelgan de la cúpula.

Foto 3: Detalle de los difusores convexos

